sábado, 7 de julio de 2007

CHINA EN ÁFRICA

Con poco ruido, China (y en menor medida, también India) se está sumergiendo en el continente africano. Sus acuerdos comerciales con varios países están desplazando el papel que EEUU y Europa (en especial las antiguas metropólis británica y francesa) ejercían en ese continente. Así, Asia ya es el tercer socio comercial de África (27% de sus exportaciones), muy cerca de los EEUU (29%), y tampoco demasiado lejos de la Unión Europea (32%). A partir de ahí, las valoraciones son distintas y a veces, opuestas. Por una parte, es interesante, por lo novedoso, este auge del comercio sur-sur (o periferia-periferia), en un mundo que previsiblemente deje de ser unipolar. En este sentido, nada volverá a ser igual, y bueno será que europeos y estadounidenses nos acostumbremos como antes mejor. Pero todo tiene su reverso, en primer lugar porque la gran mayoría de exportaciones de África a Asia son recursos naturales (sobretodo petróleo), con una leve pero esperanzadora tendencia a diversificar la producción a distinto tipo de industrias. Por otra parte, está la cuestión mediombiental, que no figura precisamente entre las preocupaciones de los dirigentes chinos (ni de los presidentes africanos), y finalmente el desinterés de China en los derechos humanos, justificándolo como una "no interferencia en los asuntos internos de los países", para poder seguir comerciando con países en los que los abusos y violaciones de derechos humanos son habituales. Es el caso de Sudán, Zimbabue o Eritrea, (también es verdad que el papel de EEUU y la UE en este sentido se aleja mucho de ser un ejemplo).

El caso de Sudan es significativo de la batalla comercial y estratégica internacional: país calificado por EEUU como uno de los patrocinadores de Al-Qaeda, y con un gobierno implicado en las matanzas de la región de Darfur, ha contado con el salvavidas chino para salir adelante. El crecimiento de 2006 fue del 12% y se espera una cifra similar para este año, en un país con grandes reservas de petróleo. De hecho, la mitad del petróleo importado por China procede de Sudán. Mientras, los chinos niegan ser el mayo exportador de armas al país africano, aunque admiten haber vendido un número "limitado", con el compromiso díficilmente creíble de no ser usadas contra la población civil, y los estadounidenses contruyen en la capital su mayor embajada en África, que contará con un centro de la CIA. Está claro que Sudan, interesa a las grandes potencias. Ojalá algun día también interesen los sudaneses...

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